Algo sobre la primera parte del año y lo que sigue.

Hoy miércoles es el último día de junio y aunque julio comienza mañana, yo siento que la segunda parte del año comenzó desde el lunes pasado. Y como soy una persona que toma demasiado en cuenta los ciclos ya sea a corto, mediano o largo plazo, desde la semana pasada he ido cerrando y pensando asuntos de la primera parte del año.
 A diferencia del 2020, que fue un año que no sé si pasó lento o no pasó, siento que el 2021 se ha ido rápido. Tanto que ya se fue la primera mitad y yo no me he enterado de qué va el año. No sé si eso sea bueno o malo, supongo que solamente es. Lo que sí me llama la atención es que cuando comenzó 2021 todos lo esperábamos como la promesa de algo que iba a cambiar el panorama mundial por completo. El hartazgo por un año de restricciones y la incertidumbre sanitaria hizo que todos viéramos con mucha esperanza y optimismo el 2021. Y aquí estamos y creo que las cosas siguen casi igual que hace un año, solo que ahora ya cultivamos el cinismo como resiliencia, el uso de cubrebocas como un accesorio y la fe puesta ¡quién lo iba a pensar! en la ciencia de las vacunas. 
 Por mi parte evalúo lo que ha pasado en esta primera parte del año en mi vida. Materialmente no mucho. Creativamente creo que nada. Artísticamente nulo. Sin embargo mis niveles de desarrollo personal y espiritual han tomado un rumbo lindo y eso está bien. Pandemia ha sido una gran maestra de paciencia con el mundo, con la salud y también conmigo misma. Tal vez por eso ya tomo este primer semestre del año con calma y sin la urgencia ni culpa por "no haber hecho nada". 
 En esta primera evaluación del año siento gratitud por el camino recorrido, también siento gratitud por las metas no cumplidas. Antaño me sentiría sumamente frustrada por no tener ni la mitad de los objetivos logrados pero ahora lo veo con calma. Me tengo paciencia sin reproche y veo que mi camino a trabajar no es una larga lista de pendientes, sino un solo hábito: la constancia. Y también la limpieza. Por ello deseo poner como meta para lo que resta del año tener la palabra constancia en mente. Sin presión, sin urgencia: solamente ser constante. 
 Así que en este camino para sentirme bien me pongo como meta y herramienta la constancia. Espero no fallar en el intento :)

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