Rumbo a los 25
Hace muchos años dejé de creer en el creacionismo pese a que mis papás se esforzaron durante toda mi infancia en inculcarme el dogma cristiano. Yo leí, observé, pregunté, seguía leyendo, observaba las enciclopedias, a las personas y pensaba mucho hasta que llegué a la conclusión que tenía que creer lo que a MI me parecía lo más congruente, no lo que mi familia o la iglesia me dictaban. Ese día fue mi primer emancipación ideológica, el día en que me rehusé en la iglesia a cantar 'no vengo del mono', el día en que empecé a creer en lo que YO pensaba sin avergonzarme y defender mis puntos de vista aunque me vieran con extrañeza.
Agradezco profundamente a quienes se esforzaron en persuadirme de no pensar porque gracias a ellos mi rebeldía se hizo más fuerte y quizá si no me hubieran arrebatado mis libros de ciencia y evolución para que el pastor de la iglesia a donde van mis papás los destruyera mi pasión por la lectura y la ciencia no se hubiera arraigado como parte fundamental de mi vida. Ahora tengo mis convicciones y mis pensamientos y sobre todo, tengo conciencia plena sobre mi capacidad de decisión en lo que quiero o no quiero creer. Estoy a punto de cumplir 25 años y me siento profundamente dichosa de ser rebelde, de pensar, de haberme atrevido a defender mis pensamientos en la adolescencia porque en ese momento empezó mi largo e inagotable camino hacia la libertad, mi libertad.
P.D.: Y así es como el siglo XX evolucionó a partir de una botella de coca cola... Recomiendo *ampliamente* el trabajo de Bruno Bozzetto y sus irónicas (realistas) versiones sobre la humanidad, disney y la sociedad occidental.
Comentarios
Hace 20 días fui al DF y fuimos a comer Sergio de Regules y yo, también fue su esposa y tuvimos una platica muy interesante sobre este tema. Coincidimos que la religión a pear de no ser cierta, no es mala.
Saludos
En mi caso mi historia con la religión protestante tiene muchos claroscuros ya que hay mucha gente muy obstinada que no se presta al dialogo ni tolera que se disienta de su opinión. Aunque claro, hay sus muy afortunadas excepciones y muchas personas cercanas a mi son creyentes, tolerantes y respetuosas de todas las religiones y doctrinas.
Saludos Chema, qué gusto saber de ti!