No tuvo tiempo

Un 19 de septiembre de 1985 Ciudad de México sufrió uno de los desastres naturales mas grandes del siglo: un terremoto que se llevó consigo a centenares de familias, edificios y grandes personajes; entre ellos al GRAN profeta del nopal: el paisano tampiqueño Rodrigo González.

Sus rolas me laten un buen, tanto que no dudo en citar frases de sus canciones en mis colaboraciones en prensa o radio y cada que puedo me echo el palomazo entonando sus rolitas en tertulias con guitarra. Sé que cada año se le homenajea en el defectuoso, lugar donde escribió el legado que dejó a todos los seguidores del rock rupestre. También en la Facultad de Música de Tampico me ha tocado ver que recuerdan al sacerdote del rock (como también se hacía llamar) en septiembre, en fechas aledañas a su muerte. Aquí, en Vicku no se le hace homenaje, de hecho pocos lo conocen y si lo conocen es por influencia de amistades chilangas o porque les tocó vivir el tiempo de Avándaro o han vivido en el defectuoso por largo rato. Cosa lamentable, porque a mi gusto es uno de los mejores letristas del rock mexicano, un rock an trovero de esos que muy difícilmente se vuelven a repetir. Redrogo González es un cantautor de culto, de esos que fueron lo suficientemente chingones como para vivir poco y hacer mucho, cuya obra después de 25 años de su muerte sigue tan vigente y tan real que tal parece que no se ha ido del todo o que fue visionario para contarnos todo lo que pasa ahora, en 2010 y que seguramente seguirá pasando en 2011, 2012 y los años que le sigan...

Rockdrigo González murió un 19 de septiembre de 1985 en DeFe de una sobredosis de cemento que le cayó encima, producto del ya citado temblor del 85.

A manera de homenaje propio dejo una de mis rolas favoritas cuya letra por más 'descabellada' que suene analizándola bien dice la mera neta del planeta de lo que pasa en este rancho electrónico... con todo y charros cibernéticos incluidos.


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