Spleen et idéal

Semper eadem
Decís:“De dónde os viene este pesar henchido,
Que sube como el mar sobre el negro peñón?“
-Después que ha vendimiado ya nuestro corazón,
Vivir es un mal. Este secreto es muy sabido,
Es una angustia simple y nada misteriosa,
Y como vuestra dicha, visible para todos.
Dejad, pues, de buscar, ¡oh mi bella curiosa!
¡Dulce es lustra voz, pero callad de todos modos!
¡Callaos, ignorantes! ¡Alma siempre encendida!
¡Boca de infantil risa! Más aún que la Vida
La Muerte con sutiles lazos nos sabe atar.
¡Dejad, dejad a mi alma de mentira aturdirse,
En vuestros bellos ojos como un sueno hundirse,
Y a la sombra de vuestras pestañas dormitar!
Que sube como el mar sobre el negro peñón?“
-Después que ha vendimiado ya nuestro corazón,
Vivir es un mal. Este secreto es muy sabido,
Es una angustia simple y nada misteriosa,
Y como vuestra dicha, visible para todos.
Dejad, pues, de buscar, ¡oh mi bella curiosa!
¡Dulce es lustra voz, pero callad de todos modos!
¡Callaos, ignorantes! ¡Alma siempre encendida!
¡Boca de infantil risa! Más aún que la Vida
La Muerte con sutiles lazos nos sabe atar.
¡Dejad, dejad a mi alma de mentira aturdirse,
En vuestros bellos ojos como un sueno hundirse,
Y a la sombra de vuestras pestañas dormitar!
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