Dreams- Kurosawa

Hola mi estimado lector, ya tenía mucho de no saludarte por este medio por múltiples razones, entre ellas la carencia de tiempo libre para compartirte mis cosas. No digo que ahora mismo esté con tiempo libre -de hecho me estoy robando horas de sueño- sino que tenía ganas de escribir en el teclado -así como lo lees, por alguna extraña razón me dieron ganas de sentir el teclado en mis dedos- y me puse a escribir por aquí.

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Me gusta el arte, aunque suene muy esnob es algo que realmente me gusta. Y no me refiero a que me guste el arte porque te dé cierta categoría dentro de la población -así como lo piensan y lo practican los esnobs que abundan en esta tierra- sino que me gusta el arte por la mera experiencia estética que el arte en sus múltiples formas otorga. En este momento, por ejemplo, escucho una passagalia para violín de Biber y he dejado de escribir en un par de ocasiones para disfrutar de la música. Esto, dejando de lado el saber qué es una passagalia, qué violinista la toca o quién diablos es Biber; la música, el sonido y esas notas me gustan y me hacen sentir tantas cosas en el par de minutos que dura la pieza. A eso precisamente me refiero, a contemplar el arte sin erudiciones pretenciosas, con la sola intención de goce.

Cuando era una pequeñuela me gustaban mucho las enciclopedias para ver las pinturas e imaginarme dentro de ellas, y es curioso porque años después ví una peli que hacía de aquellas imaginerías de mi infancia una realidad: se trata de Dreams de Akira Kurosawa. Todo esto viene a cuento porque hace rato estaba en una librería de Tampico y mientras veía los estantes un niño le pedía a su mamá que le comprara un libro de historia del arte. Seguramente el huerco no había pensado en el significado que tiene un cuadro de Gauguin, Chagall, o Van Gogh; simplemente había tomado un libro -de los pocos abiertos- empezado a hojear y al ver los dibujitos así de coloridos y con formas -en algunos casos- muy similares a sus propios trazos se sintió atraído a poseerlos. La ñora no le tomó importancia al niño y lo regañó por estar agarrando los libros que desde que había entrado a la librería le había advertido no tocar.

Este episodio me llamó mucho la atención, precisamente por ese interés sencillo pero honesto por apreciar el arte de una manera muy particular: desde la perspectiva de un niño que aún no comprende de qué se trata o qué es el arte, pero que le produce algo, le produce a su corta edad ya una experiencia estética. Yo, por mi parte compré Cómo acabar de una vez por todas con la cultura, de Woody Allen; Alicia a través del espejo (síiii por fin!) y El juego de la lógica, ambos de Lewis Carroll además de un libro para regalarle a peke. También quería comprar Ulises de James Joyce (tantos años y no se me hace tenerlo/leerlo) pero ya no me quedaba varo y además semejante ladrillo no cabe de manera práctica en mi morral que de por sí ya venía -como dice mi abuela- 'arreputacado' de cosas.


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Te dejo la parte de la peli Dreams que mencioné antes, te recomiendo que a la primera oportunidad que tengas veas esta magistral obra de Kurosawa. Como dato adicional te platico que la primera vez que vi esta peli me gustó, no en su totalidad pero me gustó. Hace poco la volví a ver y de principio a fin me atrapó... pero no te cuento más, porque esta peli es de esas que te dejan sin palabras.


* El que interpreta a Van Gogh es Martin Scorsese

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