El oficio de historiar
Bueno, debo decir que la neta el título de esta entrada es plagio del título de un libro que es casi EL libro por excelencia en la iniciación de estos menesteres de historiador.
Normalmente se cree que un historiador está lleno de libros y de documentos viejos, amarrillosos, polvosos y que huelen feo. Y no es muy errada la creencia; sin embargo el historiador tiene otras fuentes para crear su trabajo aunque en apariencia sólo sean aquellas que mencioné las únicas. Todo depende del tipo de historia que se pretenda hacer; así que si por ejemplo alguien quiere hacer una investigación sobre... digamos la evangelización y su impacto en los indios; evidentemente tendrá que ver los documentos que hablen sobre ello, pero también darse una vuelta por las iglesias y tratar de 'ser el otro en la otra época' para comprender de qué se trataba aquello. Además sería también bastante oportuno revisar el arte sacro de la época, las costumbres de sincretización que se dieron entre la religión católica y los ritos indígenas, etc. (Esta última es la parte que me interesa estudiar).
Obvio, esto que acabo de mencionar no es completamente todo el oficio de historiar, hay muchas más cosas que el historiador debe manejar de manera oportuna; como la hermenéutica, paleografía, diplomática, lingüística, filosofía, sentido común y la imparcialidad para escribir y revisar el pasado, entre otras cosas. Además debe poseer una caja de kleenex a la mano para el moco, ya que el historiador normalmente es atacado por la sinusitis producto de todo el polvo que se inhala (aclaro, polvo de documentos viejos y demás hongos que el papel a lo largo de los años cultiva).
Ya lo he dicho en pláticas coloquiales, estudiar historia no es difícil; es pesado y no es que el historiador sea el non plus ultra por aguantar este rigor académico (como algunos maestros nos quieren dar a entender) pero realmente se necesita verdadera vocación para estudiar historia y con el tiempo ser un buen investigador. (En mi salón empezamos 27, ahora sólo quedamos 5).
¿Que si a mi me gusta la historia? Ehm... vivo en encuentro y desencuentro con ella, a veces me gusta, otras no tanto. Pero termino allí, con la nariz metida en libros, emocionada escribiendo breves apologías para la historia (como esta última) en las que pienso: "sí, realmente no puedo estar en mejores menesteres que este...".
Comentarios
He aprendido que la historia (lejos de lo que ves en la primaria, secundaria y prepa, en donde memorizas fechas y personajes)como ciencia es interesante, y aunque no es mi oficio, lo complementa muchisimo,
ya que esos "documentos viejos", como registro, son solo una parte de toda la información que ayuda a recrear antiguas formas de vida.
Es un gran reto, sobretodo porque al investigar sobre sociedades que ya no existen, la interpretación debe tomarse con reservas, porque hay cosas que no nos pueden constar, por tanto los resultados obtenidos de una investigación no deben tomarse como un hecho, y eso lo hace completamente emocionante y entretenido.
cv