La Guerra y la Paz en Gaza
Hace un rato llegué a casa después de un día bastante ajetreado (trabajo, clases y dos ensayos; uno de orquesta y otro de hueso), llegué y me puse a ver las noticias con mi familia: el milagro del rescate por el avionazo en EU. Pasa un rato y veo escenas de la guerra en Medio Oriente (me duele la espalda de cargar el cello y no se qué tantas partituras más, me duele la cabeza y ando mareada por la falta de azúcar), estoy viendo esto mientras tomo mi taza de café. Francamente me deprimo de las escenas que veo… pero sin más me retiro de la mesa para ir a mi cuarto (donde ahora estoy) y checar mi correo mientras trato de ponerme en contacto con el peke (el cual, por cierto, no me contesta). Me siento cansada y sólo sueño con una cama con cobijas que me den calidez en medio de este frío.
Abro (como de costumbre, cada que prendo la compu) el msn y veo que tengo un mensaje de correo electrónico: se trata de más escenas de la guerra en Gaza. La colección de fotografías es impresionante, algunas hasta podría decir que estéticas (si, en calidad de lo trágico o lo grotesco) pero en su mayoría perturbadoras; como ver una carnicería humana en la que la mayoría de los muertos y heridos son niños. Creo que el mensaje es bastante evidente, la guerra es mala y estas imágenes a cualquiera conmueven. Mientras estoy viendo estas fotografías se me revuelve el estómago, siento un nudo en la garganta y una leve desesperación por saber del sufrimiento ajeno… y eso que sólo quería checar mi correo y saludar a algún conocido vía msn e irme a dormir tranquila. Pero no es así, lo que he conseguido es sentir (una vez más) impotencia por lo que sucede en otras partes del mundo por guerras y catástrofes que (sí, pa’ qué me hago puñetas) no está en mis manos solucionar.
Así es lector, no voy a rasgarme las ropas (al menos ya no), ni voy a reenviar este correo a otras personas, porque entre otras cosas sé que sólo algunas sentirían lo mismo que yo y también se quedarían con esa impotencia deprimente de no poder arreglar nada; mientras que otras verían las imágenes con morbo y un tanto de indiferencia. Esta guerra (como las últimas en estos años) me incomoda y sinceramente desearía que terminara; pero como ya lo dije, eso no está en mis manos solucionar (ni porque en el mismo correo me dice que no compre productos de EU porque eso financia los ataques)… Verás, desde hace años que soy usuaria de interné he firmado vía electrónica por muchas causas: que si la PETA, que si la hambruna, que si la guerra… pero en el fondo me es triste ver que aunque haya miles de firmas que acompañan la mía, no se han visto grandes cambios. Me pregunto ¿eso de las firmas o ver la masacre cambiará algo en lo que está pasando? Sinceramente no lo se (pa’ qué me hago, la neta no lo creo), más bien creo que es una manera de jugar con la buena voluntad de aquel que firma en una lista que irá a dar al vacío de los servidores de la red; o para crear una ‘conciencia’ que solo desarrolla (al menos en mi caso) impotencia y un tanto de desesperación callada y latente.
Al momento que me puse a escribir estas líneas sentía esa necesidad de decir estas cosas, pero mientras escribía pensé: ¿y dónde queda mi lucha diaria con la cotidianeidad? ¿qué eso de por sí no es lo suficientemente angustiante…?
Comentarios
En la ciudadela de Susa los judíos mataron y exterminaron a quinientos hombres
y además a Parsandata, Dalfón, Aspata,
Porata, Adalías, Andata,
Parmasta, Arisay, Ariday y Yezata,
los diez hijos de Amán, hijo de Hamdatá, enemigo de los judíos. Los mataron, pero no saquearon sus bienes...
...mataron de entre sus adversarios a 75.000, pero no saquearon sus bienes.
Ocurrió esto el día trece del mes de Adar y el día catorce descansaron, convirtiéndolo en un día de alegres festines...
Esther 9: 5-17
Los Judios en la historia solo pueden adoptar dos " estados energéticos" : o son víctimas, o son victimarios...