No más

Últimamente las personas se han pronunciadas indignadas en contra de cierto secuestro que terminó en tragedia nacional y ahora se demanda que las autoridades se pongan al tiro en contra de la delincuencia. Ciertamente es necesario que se mejore nuestra seguridad, pues para eso damos de nuestro dinerito en los impuestos, pero también creo que es necesario que se imparta bien la ley y que ya teniendo presos a los maleantes no se les deje salir.

Hace algunos años cerca de mi casa hubo un caso de un hombre que atacó sexualmente a varios niños. La noticia fue el chisme del barrio, aunque nadie se extrañaba del tipo puesto que su rostro varias veces adornó la nota roja acusado de ‘hacer tocamientos’ y ‘exhibicionismo’ a menores. Un buen día este personaje fue a dar a la cárcel por el delito ya mencionado y para muchos de los habitantes del barrio fue todo un alivio, sobre todo para los padres de familia que temían que sus hijos fueran atacados. Por aquel entonces yo era una adolescente que estaba hasta cierto punto ‘fuera de peligro’ porque a este hombre se le antojaban nomás los niños y aprovechaba la hora de salida de una escuela primaria que queda cerca para hacer sus fechorías.
El ñor fue a la cárcel, el lugar donde vivía quedó abandonado y pasados los años hubo otros chismes que acapararon la atención del barrio y se olvidó el asunto. Sin embargo, hace días que regresaba de mi trabajo vi a un hombre en bicicleta que me pareció muy conocido, pero por la premura de mi caminata no distinguí bien de quién se trataba. Fue hasta días después saliendo de la cineteca cuando lo volví a ver: era el mismo tipo pederasta que hace años fue a dar a la cárcel que ahora estaba afuera yendo como si nada a la cineteca. Y ya van varias veces que lo veo por allí, la última vez paseando por la plaza…

Esta historia viene a cuento porque me parece muy incongruente cómo se imparte la ley en este país; primero tardaron tanto tiempo en meter al tambo a este ñor que le dieron chance de echarse a varios niños, luego que ya se olvidó un poquito ese asunto lo dejan salir como si nada a pasear por allí. En lo personal me uno a la exigencia de que se combata la delincuencia, pero también añado que las condenas se cumplan tal cual vienen en la ley, así como que sean mucho más severos los castigos hacia la pederastía y el abuso sexual, crímenes por demás viles y que paradójicamente son los menos denunciados y los que con mayor facilidad esquivan los delincuentes.

Espero que la denuncia nacional en contra de la delincuencia no sólo sea uno de los tantos gritos ahogados que ha dado la sociedad, que no quede en sólo una marcha de tantas y la noticia que llena los encabezados de un lunes. Espero que se disminuya la delincuencia de las calles, pero aún más deseo que se limpie la delincuencia y corrupción que existe en los organismos públicos de seguridad; esos que en apariencia buscan proporcionar la seguridad a la sociedad y que al mismo tiempo dejan salir libres a los delincuentes o se hacen de la vista gorda a los crímenes por conveniencia.

Espero que así sea…



Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Dejame aclararte, que el numero de policias desde 1995 ha subido a aproximadamente 8 policias por cada 1000 personas (el numero mas alto en america latina y aun mayor al de EUA) y los ingresos a todo lo relacionado con la seguridad subio en un 500%.
Sin embargo la delincuencia sigue aumentando.
El problema es la incompetencia y la corrupcion, pues de cada 100 casos abiertos solo 25 son resueltos.
Fuente: Periodico El Norte de Monterrey.
www.alassubterraneas.blogspot.com

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