Está bien explotar
A veces también es bueno explotar. Claro, eso no es excusa para ofender a los demás y mucho menos para ofenderse a uno mismo, como a menudo nos ocurre: somos las principales víctimas de nuestra propia violencia. Con explotar me refiero a realizar un ejercicio de honestidad y entregarse a la vulnerabilidad, a la frustración, hacer berrinche, enojarse, echar una lloradita de impotencia y ¿por qué no? maldecir el momento. Hay una canción de José José que dice "hoy quiero saborear mi dolor" y me parece oportuno, incluso correcto para tiempos en los que la hiperproductividad, el pensamiento positivo, la felicidad forzada y el optimismo se venden como una solución a todo en la vida. Es curioso porque a la par de mensajes positivos alrededor del mundo fitness, la espiritualidad forzada, el bienestar de pinterest y los gurús de la vida en balance que prometen felicidad, también tenemos memes y stickers de gatitos tristes y llorando por las complicaciones de la vida diaria que pueden ...